lunes, 19 de diciembre de 2005
El año 2005 ha devuelto a Juan Carlos Cariñena al protagonismo del que es acreedor. El corredor de Mollet del Vallés, pese a haberlo demostrado con creces, espera una llamada que él mismo reconoce "complicada pero no imposible" para dar el paso definitivo en una carrera que ha estado casada con el éxito en muchas ocasiones.

"No me puedo quejar, respecto a la temporada pasada ésta ha sido mejor y con creces. El único mal momento fue la caída que sufrí en Cartagena y que me obligó a estar parado un mes y medio. Una vez recuperado, y pese a creer que había perdido gran parte del año de competición, tuve la satisfacción de ganar el premio de la montaña en la vuelta a León entre otras carreras".

Si hay una carrera a la que Cariñena le ha tomado el pulso como nadie, ésa es la Escalada a Montjuïc. La carrera del EC Barcelona es para el componente del FC Barcelona un talismán que luce por partida triple en su palmarés, y eso que con sus 184 centímetros de altura no es lo que se dice un figurín de escalador: "Creo que en la Escalada mis cualidades como escalador quedan confirmadas pese a mi perfil de ciclista físicamente rodador. Además creo haber hecho historia como primer ciclista elite y sub-23 habiendo ganado tres años consecutivos".

Una carrera que empezó tarde

Echando la vista atrás, Cariñena recuerda que su carrera ciclista no es lo larga que suele ser habitualmente: "Ten en cuenta que mi trayectoria comienza en el primer año de amateur, y teniendo dos accidentes de tráfico que me costaron una retirada de la competición por un año. Desde entonces hasta ahora he ido cosechando mis victorias a base de constancia en los entrenamientos y regularidad en las carreras".

Su cara esboza una media sonrisa, de impaciencia sobre todo, cuando se le pregunta por su futuro más inmediato. "Quien no sabe no contesta", espeta, y sigue: "Está todo muy difuso, en el aire. Espero que alguien confíe en mí y me dé esa oportunidad para demostrar mis cualidades". A sus 25 años está en lo que se dice en el punto justo para aprovechar esa ansiada oportunidad. El, como Sergi Escobar, ni siquiera ha tenido licencia de junior ni cadete, reflejo de su tardía eclosión.

¿Y si no sale nada en el profesionalismo? "Buff…, espero que haya un final feliz en un equipo profesional, de lo contrario y con la edad que tengo no puedo dormirme en los laureles. Este año es crucial. Si no paso a profesionales, me dedicaré a lo que he estudiado, técnico especialista en delineación". Más claro no se puede ser.

Sabor agridulce en su periplo blaugrana

Sus dos años de blaugrana le dejan poso agridulce. Muy esperanzado al principio del proyecto, con muchas ilusiones depositadas en el probable equipo continental, pero decepcionado cuando hace un año ese esbozo no pasó de ser eso: "Tengo que reconocer que la estructura del equipo empezó con mucha ilusión. Tanto el director técnico como los directores deportivos, corredores y asistentes nos volcamos en esa iniciativa que tomó el club para tirar hacia delante una sección de ciclismo elite y sub-23. Llegó el final de temporada del primer año y todos nos llevamos una gran desilusión cuando ya se alzaban voces en varios medios de comunicación escrita de que se haría equipo continental y no fue así".

Sobre el año que concluye precisa: "Hemos seguido en la misma línea que el anterior. Lo que me parece realmente lamentable es que un club como el Fútbol Club Barcelona no apoye y no ayude a consolidar la propuesta de alcanzar una categoría superior con la ilusión y ganas de hacer que tenemos todos en el equipo".



Fuente : Todociclismo
Publicado por Mucho_Ciclismo @ 19:39  | ENTREVISTAS
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